Los
asilos
Triste pero cierto, esta palabra viene siempre a la mente, aunque
sea por unos instantes, para quien tenga un anciano en casa. El
discurso publicitario siempre incluirá el “síndrome
del cuidador” y las enfermedades propias de la vejez, y las
incomodidades de tener un anciano en casa.
Claro que tiene que ser un discurso convincente, pues la realidad
de los asilos no siempre es mejor que la de la vida cotidiana.
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“Cabeza de anciano”, obra de Mariano
Fortuny
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En
la Ciudad de México, el costo mensual de un asilo puede
oscilar desde los 3 mil hasta los 14 mil pesos, dependiendo de
la zona y de la atención brindada, que en pocos casos podría
ser la que cualquier pariente que sienta cariño por su
anciano desearía para el.
Durante un recorrido realizado en el mes de julio por algunos
de ellos, se pudo constatar que en lo general se trata de casas
habitación acondicionada como asilos, donde cada habitación
es compartida por dos, tres e incluso ocho o más ancianos.
En promedio, existe un cuidador por cada 4 adultos mayores, y
las “áreas de esparcimiento” representan espacios
compactos con sillones y televisión.
Cabe señalar que mientras más costoso, el entorno
va mejorando, pero nuevamente las mejores oportunidades en este
rubro siguen destinandose a aquel sector de la población
que puede darse el lujo de pagar 10 mil o 14 mil pesos mensuales,
más gastos como pañales, medicinas y demás
plus que se deseen para nuestro pariente.
Las cuidadoras tampoco son una opción para un sector amplio
de la sociedad, pues su costo es de entre 240 y 300 pesos por
jornada de 8 horas, mientras que una enfermera puede cobrar desde
300 hasta 500 pesos por el mismo periodo.
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