| ¿Indigenismo
vs mestizaje?
Recién
terminada la Revolución Mexicana, allá por los años
veintes o treintas, Dos españoles llegaron a México
buscando mejor fortuna. Recién desembarcados en Veracruz,
fueron encarcelados y maltratados por un funcionario mexicano
de facciones europeas y piel y ojos claros, quien les reclamó
fuertemente por lo que le hicieron los españoles a los
indios entre quienes se contaba él mismo.
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Marcha
de diversas asociaciones indigenistas por el 12 de octubre.
FOTO: La jornada
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El funcionario, justifica su venganza
al hacer responsables, a ellos, un par de españoles recién
desembarcados en pleno siglo veinte, de haberle quemado los pies
a Cuauhtémoc, el último rey azteca.
Lo anterior ocurre en el libro "El rediezcubrimiento de América",
de Marco Almazán, y aún ocurre en la vida real cuando
todavía mexicanos exaltados reclaman a los españoles
modernos "los que nos hicieron a nosotros, los indios"
y que señalan a los españoles con calificativos
un tanto despectivos como “gachupines”.
En los programas oficiales de estudio en los ochentas cuando el
Quinto Centenario aún no estaba tan cerca, se hablaba del
Descubrimiento de América, y se le consideraba un gran
acontecimiento. El tratamiento a Colón era elogioso, aunque
no faltaban las mitos como el de las joyas empeñadas por
la Reina y la historia que habla de que la tripulación
de las carabelas se había nutrido de malhechores.
Conforme se fue acercando 1992, el tema fué cambiando de
visión respaldado por una campaña, a nivel internacional
y que naturalmente repercutió en México, donde el
discurso indigenista, anuló los festejos que muchos hubieran
esperado como naturales.
“Cuando se acercaba, ahora sí, el V Centenario, los
"intelectuales", aquellos a los que se les citaba en
todas partes, se les reproducía los artículos, se
les entrevistaba, se dedicaron sistemáticamente a una campaña
que se negaba a hablar de Descubrimiento, que cuando mucho hablaba
de "Encuentro", y se preguntaba si había algo
que celebrar”, comenta Eduardo Tirado.
Tirado recuerda también que en esas época a Colón
se le imputaron calificativos como “despistado”, “ególatra”,
“mitómano” y “codicioso” y se citaba
el descubrimiento y la conquista como “un desastre”,
“una desgracia” y “una intromisión en
el mundo feliz de las desarrolladas culturas indígenas
por parte de unos codiciosos salvajes que habían venido
a destruir la preciosa armonía en que vivían los
civilizados naturales de estas tierras”
La voz de otro sector como al que pertenece Patricia Hernández,
habla sobre el 12 de octubre hace referencia a un México
prehispánico que sucumbió ante la invasión
ibérica que no fue una labor civilizadora sino sólo
un saqueo y una imposición de idioma, religión y
costumbres.
Sin embargo, ella misma se califica como mexicana, y como mexicana-mestiza
porque
“la verdad es que los mexicanos, casi todos somos mestizos.
Los indígenas puros prácticamente no existen, incluso
a los que fácilmente clasificaríamos como "indios"
lo más probable es que tengan algún grado, por mínimo
que sea, de mestizaje”.
En este marco viene al caso una anécdota ocurrida hace
unos años cuando un español, que vino a México
de vacaciones se topó con un mexicano que empezó
a reclamarle lo que "los españoles nos habían
hecho" declarando que los que vinieron a la conquista eran
todos unos salvajes.
El español no perdió la calma y le preguntó
su nombre a su agresor que resultó tener un apellido de
origen español como Sánchez o algo así. Entonces
el español respondió: "si los conquistadores
eran todos unos salvajes, entre ellos estaría sus antepasados.
Los míos, se quedaron en España".
Ante tantas posiciones con respecto al 12 de octubre, conviene
preguntarse ¿qué celebramos? ¿Cuál
es el concepto de Raza que se exalta cuando hablamos de Hispanidad?¿porqué
lo celebramos, o por qué habríamos de seguirlo celebrando,
en países que hace dos siglos nos independizamos de esa
Madre Patria a la que se le expresan sentimientos tan contradictorios?
Las respuestas las deberá dar cada uno, aunque me gustaría
dejar en el aire las que lanza Carlos Fuentes al final de su libro
"El Espejo Enterrado": ¿podemos ser sin España?¿Puede
ser España sin nosotros?
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