Ciudadanos
responsables
Pero no hay que dejar de ver, que aunque la autoridades se preparen,
la mayor parte de la responsabilidad por nuestra propia seguridad
recae sobre nosotros mismos, así que hay que hacer caso
de las recomendaciones y estar pendientes de los informes meteorológicos,
pues de esto dependerá en gran medida “cómo
nos irá en la feria”.
¿Qué
Hacer Antes?
1. Escucha y ve con atención los reportes de tormenta en
los noticieros de Radio y Televisión y manténte
alerta.
2. Revisa tu equipo de emergencia , verifica tu lista de sobrevivencia
y tu botiquín de primeros auxilios. Prepara tu vehículo,
llena el tanque con combustible.
3. Prevee tener dinero en efectivo y prepárate para partir
a la señal de evacuación.
4. Prepara una tarjeta con el nombre y dirección para cada
miembro de tu familia y protégela para que esta no se moje
o se borre. Toma todos los documentos familiares que necesites
para establecerte en otro sitio.
5. Almacena comida enlatada y agua purificada para tu familia
por un lapso de una semana.
6. Acude a Cruz Roja Mexicana y toma cursos de primeros auxilios
para que atiendas a tu familia en caso de ser necesario.
7. Identifica con anticipación donde puedes ir si te dicen
que tienes que evacuar, elige varios lugares, la casa de un amigo
o un refugio cercano, consulta las listas de estos en la Unidad
Municipal de Protección Civil.
8. Si vives cerca de la zona costera crea tu ruta y zona de evacuación
a lugares más elevados que el nivel del mar, ayúdate
de un mapa de tu ciudad y señala en este el camino más
corto a los sitios altos.
9. Si tu hogar esta cercano a cañadas, laderas de las montañas,
cauces naturales o canales, anticipa los riesgos y comunícate
a la Unidad Municipal de Protección Civil, ellos te dirán
que hacer al respecto.
10. Con anterioridad realiza con tu familia un inventario completo
de tus pertenencias. Compra cinta adhesiva necesaria para proteger
las ventanas de preferencia, cúbrelas con madera evitando
que éstas se rompan ya que sus astillas te puedan causar
lesiones; corta o sujeta todos los árboles que puedan caer
y dañar tu casa.
11. Manten la calma.
ante
el aviso de un huracán y de acuerdo a su peligrosidad,
usted puede:
•
quedarse en su casa si es segura o trasladarse al albergue previsto.
• Si las autoridades recomiendan evacuar la casa donde vive,
hay que hacerlo.
SI
DECIDE QUEDARSE EN CASA
• Tenga a la mano los artículos de emergencia.
• Mantenga su radio de pilas encendido para recibir información
e instrucciones de fuentes oficiales.
• Cierre puertas y ventanas, protegiendo internamente los
cristales con cinta adhesiva colocada en forma de X, corra las
cortinas, ya que lo protegerán de cualquier astillamiento
de cristales.
• Guarde todos los objetos sueltos (macetas, botes de basura,
herramientas, etc.) que pueda lanzar el viento. Retire antenas
de televisión, rótulos u otros objetos colgantes.
• Fije y amarre bien lo que el viento pueda lanzar.
• Lleve al lugar previsto sus animales y equipo de trabajo.
• Tenga a la mano ropa abrigadora o impermeable.
• Cubra con bolsas de plástico aparatos u objetos
que puedan dañarse con el agua.
• Limpie la azotea, desagües, canales y coladeras y
barra la calle limpiando bien las atarjeas.
• Llene el tanque de gasolina de su vehículo y asegúrese
del buen estado de su batería.
• Selle con mezcla la tapa de su pozo o aljibe para tener
reserva de agua no contaminada.
SI
DECIDE TRASLADARSE AL ALBERGUE
• Una vez cerrada su casa, lleve con usted los artículos
indispensable.
¿Qué Hacer Durante?
• Conserve la calma y tranquilice a sus familiares. Una
persona alterada puede cometer muchos errores.
• Continúe escuchando su radio de pilas para obtener
información o instrucciones acerca del huracán.
• Desconecte todos sus aparatos y el interruptor de energía
electrica.
• Cierre las llaves del gas y agua.
• Mantengase alejado de puertas y ventanas.
• No prenda velas ni veladoras, use lámparas de pilas.
• Atienda a los niños, ancianos y enfermos que estén
con usted.
• Si el viento abre una puerta o ventana, no avance hacia
ella en forma frontal.
• Vigile constantemente el nivel del agua cercana a su casa.
• No salga hasta que las autoridades indiquen que ya pasó
el peligro.
Si el ojo del huracan pasa precisamente por donde se encuentra
usted, habra calma desde un par de minutos hasta media hora. Durante
ese tiempo, no salga de su casa o refugio, a menos en caso de
haber una emergencia rápida, puesto que los vientos toman
mas fuerza y soplan en dirección opuesta es muy peligroso.
¿Qué Hacer Después?
• Conserve la calma.
• Siga las instrucciones emitidas por radio u otro medio
de comunicación.
• Reporte inmediatamente los heridos a los servicios de
emergencia.
• Cuide que sus alimentos estén limpios, no coma
nada crudo ni de procedencia dudosa.
• Beba el agua potable que almacenó o hierva la que
va a tomar.
• Use los zapatos más cerrados que tenga.
• Limpie cuidadosamente cualquier derrame de medicinas,
sustancias tóxicas o inflamables.
• Revise cuidadosamente su casa para cerciorarse de que
no hay peligro.
• Si su casa no sufrió daños, permanezca ahí.
• Mantenga desconectados el gas, la luz y el agua hasta
asegurarse de que no hay fugas ni peligro de corto circuito.
• Cerciórese de que sus aparatos electricos estén
secos antes de conectarlos.
• No divulgue ni haga caso de rumores.
• Use el teléfono sólo para casos de emergencias.
• Colabore con sus vecinos para reparar los daños.
• En caso necesario solicite ayuda al grupo de auxilio o
autoridades mas cercanas.
• Si su vivienda está en la zona afectada, podrá
regresar a ella hasta que las autoridades lo indiquen.
• Desaloje el agua estancada para evitar plagas de mosquitos.
¿Qué es un Huracán?
El huracán es un tipo de ciclón tropical. Los ciclones
tropicales son sistemas de vientos en forma de espiral que se
desplazan sobre la superficie terrestre. Tiene circulación
cerrada alrededor de un punto central. En el hemisferio norte
los vientos giran contrario a las manecillas del reloj. Los ciclones
tropicales se clasifican de acuerdo con la intensidad de sus vientos
sostenidos:
La Depresión Tropical, por su parte, es un sistema organizado
de nubes con una circulación definida y cuyos vientos máximos
sostenidos son menores de 63 Km/h.
La Tormenta Tropical es un sistema organizado de nubes con una
circulación definida y cuyos vientos máximos sostenidos
fluctúan entre los 63 y 118 km/h. En esta etapa cuando
se le asigna un nombre por orden de aparición y de forma
alfabética.
El Huracán es un ciclón tropical de intensidad máxima
en el cual los vientos máximos sostenidos alcanzan o superan
los 119 Km/h. Tiene un centro muy definido con una presión
barométrica muy baja.
Escala Saffir-Simpson
Desarrollada a principios de los años 70 por el Ingeniero
Herber Saffir y el director del Centro Nacional del Huracanes,
Robert Simpson, corresponde a una escala que indica los daños
potenciales que puede provocar un huracán, teniendo en
cuenta la presión mínima, los vientos y la marea
de tormenta causada por el sistema.
Los daños asociados a las categorías son los siguientes.
Categoría 1: Daños Mínimos:
Vientos de 119 a 153 km/h (74 a 95 millas por hora o 64 a 82 nudos).
Presión barométrica mínima, igual o superior
a 980 milibares (735.0 mm de mercurio). Daños principalmente
a árboles, arbustos y casas móviles que no hayan
sido previamente aseguradas. Daños ligeros a otras estructuras.
Destrucción parcial o total de algunos letreros y anuncios
pobremente instalados. Marejadas de 1.5 m. sobre lo normal. Caminos
y carreteras en costas bajas, inundadas. Daños menores
a los muelles y atracaderos. Las embarcaciones menores rompen
sus amarras en áreas expuestas.
Categoría 2: Daños Moderados: Vientos
de 154 a 177 km/h (96 a 110 millas por hora o 83 a 96 nudos).
Presión barométrica de 965 a 979 milibares (724.0
mm a 734.0 mm de mercurio). Daños considerables a árboles
y arbustos, algunos derribados. Grandes daños a casas móviles
en área expuestas. Extensos daños a letreros y anuncios.
Destrucción parcial de algunos techos, puertas y ventanas.
Pocos daños a estructuras y edificios. Marejadas de 2 m.
a 2.5 m. sobre lo normal. Carreteras y caminos inundados cerca
de las costas. Las rutas de escape en terrenos bajos se interrumpen
de 2 a 4 horas antes de la llegada del centro del huracán.
Daños considerables a muelles y atracaderos. Las marinas
se inundan. Las embarcaciones menores rompen amarras en áreas
abiertas. Se requiere la evacuación de residentes de terrenos
bajos en áreas costeras.
Categoría 3: Daños Extensos: Vientos
de 178 a 209 km/h (111 a 130 millas por hora o 96 a 113 nudos).
Presión barométrica mínima de 945 a 964 milibares
(709.0 mm a 723.0 mm de mercurio). Muchas ramas son arrancadas
de los árboles. Grandes árboles son derribados.
Anuncios y letreros que no esten sólidamente instalados
son llevados por el viento. Algunos daños a los techos
de edificios y también a puertas y ventanas. Algunos daños
a las estructuras de los edificios pequeños. Casas móviles
destruídas. Marejadas de 2.6 m. a 3.7 m. sobre lo normal,
inundando extensas áreas de zonas costeras con amplia destrucción
de edificaciones que se encuentren cerca del litoral. Las grandes
estructuras cerca de las costas son seriamente dañadas
por el embate de las olas y escombros flotantes. Las vías
de escape en terrenos bajos se interrumpen 3 a 5 horas antes de
la llegada del centro del huracán debido a la subida de
las aguas. Los terrenos llanos de 1,65m o menos sobre el nivel
del mar son inundados por más de 13 kilómetros tierra
adentro. Posiblemente se requiera la evacuación de todos
los residentes de terrenos bajos a lo largo de las zonas costeras.
Categoría 4: Daños Extremos: Vientos
de 210 a 249 km/h (131 a 155 millas por hora o 114 a 135 nudos).
Presión barométrica mínima de 920 a 944 milibares
(690.0 mm a 708.0 mm de mercurio). Arboles y arbustos son arrasados
por el viento. Anuncios y letreros son arrancados o destruídos.
Hay extensos daños en techos, puertas y ventanas. Se produce
el colapso total de techos y algunas paredes en residencias pequeñas.
La mayoría de las casas móviles son destruídas
o seriamente dañadas. Se producen marejadas de 4.5 m. a
5.5 m. sobre lo normal. Los terrenos llanos de 3,30m o menos sobre
el nivel del mar son inundados hasta 10 kilómetros tierra
adentro. Hay grandes daños a los pisos bajos de las estructuras
cerca de las costas debido a al influjo de las inundaciones y
el batir de las olas llevando escombros. Las rutas de escape son
interrumpidas por la subida de las aguas 3 a 5 horas antes de
la llegada del centro del huracán. Posiblemente se requiera
la evacuación masiva de todos los residentes dentro de
un área de unos 500 metros de la costa y también
de terrenos bajos, hasta 3 kilómetros tierra adentro.
Categoría 5: Daños Catastróficos:
Vientos de más de 250 km/h (155 millas por hora o 135 nudos).
Presión barométrica mínima por debajo de
920 milibares (690.0 mm de mercurio). Arboles y arbustos son totalmente
arrasados por el viento, con muchos árboles grandes arrancados
de raíz. Daños de gran consideración a los
techos de los edificios. Los anuncios y letreros son arrancados,
destruídos y llevados por el viento a considerable distancia,
ocasionando a su vez más destrucción.
Nombres
La decisión de utilizar nombres para "bautizar"
a tormentas tropicales y huracanes es una costumbre de varios
siglos atrás. Antes, los huracanes que arrasaban la zona
del Caribe eran bautizados con el nombre del santo patrono del
día en que ocurrían. Hoy en día una vez que
una perturbación tropical se intensifica convirtiéndose
en tormenta tropical, con circulación rotativa y vientos
de más de 63 kilómetros por hora, el Centro Nacional
de Huracanes asigna un nombre a esta tormenta.
Existen seis listas de nombres para las tormentas tropicales,
cada una está compuesta de 23 nombres de la A a la W. Las
listas son usadas en rotación. Por ejemplo, el grupo de
1997 será usado nuevamente para nombrar tormentas en el
año 2003.
Ocasionalmente un nombre es retirado de la lista cuando se usó
para un huracán que causó muertes y daños
extremos. Entre los nombres que se han retirado de la lista están
Andrew, Bob, Camille, David, Elena, Frederic y Hugo.
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