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fue el 2006, con sus más de ochenta periodistas muertos –casi
35% en México- dos dictadores célebres que pasaron
a otra vida –no sabemos sí mejor o peor- según
la creencia de la mayoría de las religiones y un sinnúmero
de violaciones a los derechos humanos en una globalidad regida por
los intereses financieros de unos cuantos. De todas las desgracias
que ha sufrido el pueblo iraquí, el ahorcamiento morbosamente
difundido de su otrora líder, no es sino una mancha más
al tigre, aunada al saqueo de su riqueza cultural –recordar
las imágenes de vandalismo en museos- y petrolera; la masacre
de su población civil y porqué no, una suerte de ejemplo
perverso para que pongan sus barbas a remojar todos aquellos mandatarios
del orbe a quienes asalte la tentación de disentir con el
imperio. Desde el más allá, la voz de un ex presidente
de la nación sin contrapesos, ha condenado la invasión
a Irak y en esa entrevista celosamente reservada hasta después
de la muerte de Ford, está implícito también
el cuestionamiento de políticas tendientes a romper el marco
de normatividad internacional para la convivencia de los países.
Por supuesto que no hay argumentos para defender el actuar de presidentes
como Sadam, Pinochet y tantos otros en Argentina, los Balcanes o
África que optaron por el militarismo como vía para
ejercer el poder, como también es difícil justificar
actos de vandalismo como los sufridos por el pueblo oaxaqueño;
pero en un régimen de derecho, hasta el peor de los criminales
tiene opción a la defensa, circunstancia muy dudosa en el
caso de líderes populares enviados a cárceles federales
lejanas a su domicilio para juzgarlos por delitos locales, supuestos
prisioneros de guerra afganos recluidos en Guantánamo o inmigrantes
vejados después de haber usado su circunstancia de exclusión
para servir a los intereses del cuasi omnipotente. ¿Cuál
será el futuro de los iraquíes que en el fin del año
participaron en manifestaciones cuidadosamente organizadas en varios
estados de la Unión Americana para alabar a Alá por
la muerte de Husseim? ¿Mejorará la vida de los cubanos
exiliados en Miami al manifestarse jubilosos por la supuesta muerte
de Fidel Castro?
En un mundo dominado por los únicos acreditados para el
militarismo –ejercido según su doble lenguaje en defensa
de las democracias- con los medios de comunicación mayoritariamente
a su servicio y sin el menor recato para editar imágenes,
validar mentiras y patear el Estado de Derecho; son muy pocos los
que pueden protestar por la ofensa de ser tratados como estúpidos.
¿Alguien puede avalar la respuesta de una juez norteamericana
negando que los Estados Unidos tuvieran la custodia del recién
ejecutado, cuando este pasó su cautiverio en un cuarto custodiado
por el ejército de ese país, asentado hoy en una zona
estratégica para el control del petróleo mundial?.
Por lo pronto el mundo árabe y otros pueblos del orbe particularmente
Irán, deben preparase para ser rasurados, el imperio no solo
aspira al control de los hidrocarburos, sino el de cualquier otra
fuente de energía ¿Cuál será el destino
del Instituto Nacional de investigaciones nucleares en México
y otros tantos en el mundo que a duras penas subsisten bajo el cobijo
de una comisión en la ONU avalándolos como rectores
de esta fuente para usos pacíficos? El recién estrenado
presiente Calderón ¿podría ser declarado como
sospechoso de uso indebido de tales recursos si acaso osa oponerse
a los dueños del patio trasero? Nuestro ejército de
paz -hoy dedicado a acciones policiacas- ¿tendrá la
capacidad de repeler una agresión militar como la que han
sufrido los pueblos de oriente? ¿Será por ello que
el señor Fox y su canciller optaron por sumarse a las acciones
destructivas del derecho internacional? Lo cierto es que la historia
aun no está escrita; la violación global de los derechos
humanos, cobijados en una increíble acumulación de
mentiras y negativas de lo obvio, parece ser el signo del siglo
XXI y particularmente espero que la luz del nuevo año se
lleve todos los males que nos dejó el 2006 y que haya verdaderamente
paz en la tierra y buena voluntad entre los seres humanos.
01 de enero, 2007
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