¿De
dónde salen las 7 Maravillas del Mundo?
Si se quiere ahondar en las Nuevas Siete Maravillas del Mundo, hay
que regresarnos hasta los años 150 o 200 antes de Cristo,
cuando al poeta griego Antipatros de Sidón acuñó
el término de las Siete Maravillas del Mundo, por quien sabe
que extrañas razones.
Ni siquiera se puede decir a ciencia cierta si Antipatros conocía
en vivo las Maravillas que anunciaba, pero si se puede saber que
todas ellas fueron elegidas desde un punto de vista griego, aunque
sólo una de ellas por cierto, La Estatua de Zeus del escultor
Fidias, se encontraba en Territorio de la Antigua Grecia.
Tres más se encotraban en Asia Menor: El Coloso de Rodas,
El Templo de Artemisa en Efeso y el Mausoleo de Halicarnaso.
Mapa de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo
Para
llegar a las Pirámides de Gizeh había que realizar
un viaje mucho más largo, y para poder ver los Jardines Colgantes,
tenías que llegar hasta Babilonia.
Cuando Antipatros pensó en las siete Maravillas del Mundo
lo primero que hizo fue eliminar de primera instancia aquellas maravillas
que estaban al alcance de los griegos, como la Acropolis de Atenas,
otras más no pudo incluirlas porque estaban destruidas, tal
es el caso de la Torre de Babel. Para Antipatros lo más importante,
antes que cualquier otra cosa, era ofrecer a sus contemporáneos
obras que podían ser admiradas en vivo y a todo color.
Con los años, las Siete Maravillas del Mundo fueron carcomidas
por el tiempo, y fuera de las Pirámides de Gizeh ninguna
queda en pie. De la Estatua de Zeus en Olimpia y del Coloso de Rodas
no se sabe ni siquiera el aspecto que tenían y uno sólo
puede imaginárselas por las imperfectas reproducciones que
se hicieron en monedas. El Templo de Artemisa en Efeso, el Mausoleo
de Halicarnaso, y el Faro de Alejandría pudieron reconstruirse
gracias a los documentos históricos, bajo una forma que puede
suponerse bastante aproximada a la original.
Se sabe que las primeras reconstrucciones de estas Maravillas del
Mundo Antiguo, sumamente llenas de fantasía sobre las Maravillas
del Mundo, surgieron cuando en Europa nació el romance por
la època clásica. Marten de Vos y el jesuita Anastasio
Kircher, realizaron las primeras obras de este tipo en el siglo
16, mientras Fischer de Erlach se acercó mucho más
a la realidad un poco más tarde, pero sólo se consiguieron
reproducciones válidas cuando los arqueológos empezaron
a trabajar.
El que las Maravillas del Mundo fuesen Siete y no trece ni viente,
pudo deberse al valor simbólico del número, lo cierto
es que desde que se acuñó el término de las
Siete Maravillas del Mundo, muchas obras han sido consideradas "la
octava maravilla del mundo", pero por primera vez en 20 siglos,
alguien al fin se tomó la molestia de pensar nuevamente en
Siete Maravillas del Mundo que se puedan disfrutar en vivo y no
solamente a través de la imaginación y el recuerdo.